Policía pide estar más cerca de la comunidad
Guayama – “La comunidad necesita ver al Policía más cerca de ellos”, este reclamo que hizo el capitán Gregorio Cáceres está basado en su larga experiencia en la Uniformada en la que concluye que la comunidad coopera más con “esos policías de a pie”, que con los que llegan de afuera. Igualmente, apoyó que los códigos de de orden público sean más restrictivos en vista de la baja en la criminalidad en esos sectores.
“Se necesita mayor vigilancia a pies y en bicicletas en las comunidades para que los agentes sean identificados. Las comunidades con más presencia policiaca de a pie cooperan más en el esclarecimiento de delitos”, puntualizó Cáceres.
Agregó que “hace falta reclutar más policías, pero podemos destinar agentes administrativos para que vayan también ir a la calle, que estén en contacto con la gente, que visiten la comunidad”, y además les permitiría atender con más rapidez las querellas que les llega, cuyo término de tiempo no estimó, pero que no considera adecuado. “”La comunidad necesita ese contacto cercano”, dijo. No obstante, sostuvo que el asesinato por acecho es aún un delito difícil prevenir.
El reclamo se dio hoy durante las vistas públicas para crear un nuevo estatuto para la Policía, que realiza la Comisión de Seguridad Pública y Asuntos de la Judicatura presidida por el senador Héctor Martínez Maldonado.
También, Cáceres propuso que se cree por ley una Junta de Conciliación Administrativa con el propósito de agilizar el procedimiento para atender la gran cantidad de querellas presentadas y acumuladas sobre asuntos administrativos, un asunto espinoso que ha surgido en todas y cada una de las vistas realizadas. De hecho, el sargento Pedro Rosado sostuvo que los policías le temen más a las querellas administrativas que a los propios criminales.
Rosado sostuvo que “hay que atender las investigaciones administrativas y se debe desarrollar un mecanismo más eficiente y con menos tiempo. Yo tengo cuatro querellas administrativas desde hace 5 años y no es hasta ahora que me citaron para una vista administrativa sobre esas querellas que no sabía que existían”. En ese sentido, dijo encontrarse en indefensión al serle difícil ahora encontrar testigos a su favor.
El sargento afirmó que tampoco hay uniformidad en los castigos por las mismas faltas, y que esto se presta a “panismos”, es decir, a dar penalidades más bajas si el policía está bien conectado. Agregó, sobre las querellas, que a veces “sentimos que la Policía es más hostil con sus propios compañeros que con los criminales”.
Igualmente surgió, como en anteriores vistas, la solicitud para que se consoliden los puestos de Teniente I y Teniente II, alegando que ambos realizan la misma labor. “Hacen la misma labor administrativa porque los dos pueden dirigir un distrito y los dos pueden dirigir una región”, indicó.
El senador Martínez expresó su preocupación por la baja escala salarial y por el hecho de que la misma no es uniforme. Mientras, el senador por el distrito de Guayama, Antonio Soto Díaz, reclamó una paga justa para que los uniformados realicen su trabajo con dedicación y ayuden a combatir la criminalidad. El reclamo de una revisión a la escala salarial fue hecha por todos los policías.
Otro tema que surgió fue el de oficiales que no tienen derecho a paga por trabajo extra solicitado.
Cáceres propuso que los ascensos sean conferidos por un mínimo de años de experiencia. También pidió que se reasigne mayores recursos a la Isla, y se distribuya la gran cantidad de personal asignada al área metropolitana “para aumentar la presencia uniformada”.
Por otro lado, el sargento Luis Caraballo Rodríguez criticó que la Academia de la Policía a perdido su capacidad de disciplinar a los cadetes. “Desde la transición que sufrió la Academia a un colegio universitario se ha perdido la perspectiva que es una academia de ley y orden. Hoy día tenemos agentes bien preparados, pero no son muy disciplinados”, expresó el agente, quien fue profesor de la Academia.
La agente Kathy Cartagena dijo por su parte que requieren mejoras en los cuarteles, algunos de los cuales su sistema eléctrico está a punto de colapsar; mejorar la flota deficiente; mejorar los sistemas internos electrónicos de comunicación y necesidad de adiestramientos frecuentes.
Aunque Rosado sostuvo que “no hay brazos caídos” en la Policía, sí dijo sentirse “desmoralizado”. Aún así, dijo ser un policía de carrera y que “tenemos una responsabilidad que no se puede medir en dinero”.
Por su parte, la senadora Kimmey Raschke Martínez afirmó que “la Policía de Puerto Rico hace muchísimo con poco y esa es una realidad….Si la cabeza no está en orden lo demás no puede funcionar”.

