El gobierno de Indonesia aceptó colaborar en la investigación de ciertas sospechas que apuntan a que tres emigrantes indonesios asesinados en Malasia fueron víctimas de una red de tráfico de órganos.

En un principio se dijo que los hombres, que trabajaban en el sector de la construcción, murieron en un tiroteo fortuito ocurrido en marzo en Malasia.

Pero cuando las familias recogieron los cadáveres, dijeron que los párpados de las víctimas habían sido cosidos con puntos y que había incisiones inhabituales en sus torsos.

Un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de Indonesia le dijo a la BBC que su país llevará a cabo las autopsias de los fallecidos.

Fuente: BBC Mundo

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