Suministrada

Cybernews – El llamado tren de cercanía –un servicio de autobuses expreso – entre los municipios de Toa Baja y Bayamón entrará en funcionamiento a partir del próximo 23 de octubre, según anunció el gobernador Luis Fortuño.

“Los vehículos van a estar corriendo con mayor intensidad por la mañana y luego por la tarde. El promedio del tiempo [entre salidas] durante el día va a ser de cada 16 minutos porque tiene que sincronizarse con el tren urbano, pero con mayor frecuencia en las horas pico por la mañana y por la tarde”, explicó Fortuño.

El costo del pasaje en el también llamado Metro Urbano será de 2 dólares desde Toa Baja a Bayamón. Este costo incluye el trasbordo ilimitado a otros servicios de transporte colectivo como el Tren Urbano y los autobuses de la Autoridad Metropolitana de Autobuses (AMA) y Metrobus.

El servicio contará con diez autobuses –dos articulados tipo acordeón, con capacidad para 85 pasajeros, y ocho con capacidad para 55 – que circularán desde una estación en Toa Baja, cerca de la estación de peajes de la Autopista De Diego, hasta la estación del Tren Urbano en Bayamón. El recorrido, que no tiene paradas intermedias, tendrá una duración aproximada de 17 minutos y será a través de dos carriles en lo que fue el área verde de la Autopista De Diego.

El proyecto del tren de cercanía pretende aliviar el flujo vehicular en dirección al área metropolitana de San Juan desde el área de oeste –los municipios de Toa Baja, Dorado, Vega Baja, Vega Alta, Corozal – a través de la Autopista De Diego. Inicialmente, la estación en Toa Baja contará con un área de estacionamiento para 500 vehículos, con la posibilidad de expandirlo hasta mil. Sin embargo, el impacto que el tren de cercanía puede tener en dicho flujo vehicular parece ser mínimo, en vista de que a través del peaje de Toa Baja pasan más de 55,000 vehículos diariamente en ambas direcciones.

El gobernador trató de minimizar el hecho señalando que el sistema se estaría nutriendo de pasajeros que pueden llegar hasta la estación en Toa Baja de usando los servicios de transporte colectivos de los municipios aledaños y mediante otros vehículos que puedan “soltarlos aquí”. No obstante, este tipo de pasajero por lo regular no posee automóvil y usa transportación pública, que tampoco discurre por la Autopista De Diego, sino por la PR 2.

A esto se le añade el hecho de que se permitirá el tránsito de automóviles particulares a través de dichos carriles.

Fortuño aseguró que ese tráfico se permitiría de forma “controlada”, determinando “de manera científica” cuantos automóviles se permitirían durante las horas pico y en los horarios regulares.

“Gran parte de las ciudades de Estados Unidos que han establecido este sistema, es que de forma muy controlada, permiten a unos vehículos entrar y coexistir en la ruta”, dijo el Gobernador, quien además explicó que “una vez esté corriendo el Metro Urbano se va a estar midiendo de forma científica cuantos vehículos, y a qué hora pudieran entrar, y bajo qué términos y condiciones”.

Fortuño debió reconocer además que probablemente una de las condiciones que se imponga a los vehículos privados que “coexistan en la ruta” será la imposición de un pago de peaje mayor al que ya se paga por el uso de la autopista.

El proyecto cuenta con una inversión de $100 millones, y ya comenzó la etapa de prueba con miras a iniciar servicio en enero 2013.

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