Gobernador Alejandro García Padilla, Presidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló y el Presidente del Senado Eduardo Bathia (Foto por EnVivoPR.com)

Gobernador Alejandro García Padilla, Presidente de la Cámara de Representantes Jaime Perelló y el Presidente del Senado Eduardo Bathia (Foto por EnVivoPR.com)

Año nuevo, vida nueva y gobierno nuevo. Ya juramentó nuestro nuevo gobierno, por los próximos cuatro años el país será gobernado por una mayoría del PPD. El reto no es uno fácil, reciben un país que, al igual que gobiernos anteriores, tiene una gran deuda, un déficit enorme, sin contar que el país prácticamente no tiene crédito, en fin circunstancias económicas difíciles. Para poder echar adelante el país se necesita mucha voluntad y sobre todo sensibilidad, más aun si el nuevo gobierno no quiere cometer los mismos errores que convirtieron al gobierno de Luis Fortuño en un gobierno de cuatro años.

En los nombramientos hasta ahora realizados el Gobernador Alejandro García Padilla, se ha encargado de conseguir lo que aparenta ser en el papel un buen equipo, preparado para lidiar con todo lo que ha encontrado. Llama la atención ver como en algunos nombramientos AGP ha puesto personas que han sido activistas como Arturo Ríos Escribano e Idalia Colón Rondón, personas que se han conocido por sus luchas para sus respectivas causas y que ahora tienen la oportunidad de demostrar que lo que hablaban y defendían era una realidad. Muchas veces vemos estas personas como idealistas utópicos, pues llegó el momento de demostrar que sus ideas son realizables. Su equipo económico es uno excelente.  En fin, AGP se ha sabido rodear de un grupo de profesionales con la capacidad de llevar el país en una ruta de progreso. En el papel son personas exitosas en sus distintas áreas, muchas de ellas en una edad relativamente  joven, que representan una nueva generación que serán los que nos regirán hasta el 2016.

Pasados gobernadores de Puerto Rico (Foto EnVivoPR.com)

Pasados gobernadores de Puerto Rico (Foto EnVivoPR.com)

Ahora bien, existen unas promesas que fueron las que llevaron a AGP a donde está, junto con todo el liderato legislativo del PPD. Esas promesas deben ser cumplidas en su inmensa mayoría, si es que se quiere revalidar nuevamente. El elector puertorriqueño ha demostrado una tendencia a votar de acuerdo a lo que el gobierno le cumpla. Desde hace 16 años en Puerto Rico no hay gobernador reelecto, siendo el último Pedro Rosselló en 1996.  Sila M. Calderón llegó con muchas promesas, aprovechando un gobierno donde hubo mucho pillaje, pero aparte del Proyecto de Comunidades Especiales, el cual no fue el proyecto mejor manejado del mundo, fue muy poco lo que hizo y salio del gobierno por si misma, antes que enfrentar lo que aparentaba iba a ser una derrota.

Luego llegaron los 4 años del gobierno compartido, un gobierno que nos enseñó que los partidos aun no tienen la madurez necesaria para trabajar en consenso para el bien del pueblo, y finalmente el gobierno que acaba de terminar de Luis Fortuño, quien llegó con muchas promesas y una vez estuvo en el poder hizo lo contrario a lo que predicó.

Es la opinión de este autor, que hay tres promesas básicas que de cumplirse las mismas, prácticamente garantizarían la reelección de este gobierno. La primera y quizás la más importante es la promesa de la creación de 50,000 empleos. Esta propuesta fue objeto de muchas críticas durante la campaña, incluso, en un acto de “mea culpa” diré que hasta este autor dudo mucho de que esta promesa fuera sincera y no un acto más de politiquería en nuestro país.

Luego de leer la propuesta y de discutir la misma, entonces nos damos cuenta de la posibilidad de crear la misma e incluso de que en un marco realista se podría hablar de más empleos aun y no solo los 50,000 empleos prometidos, en un país donde la economía se ha encontrado en crisis durante prácticamente una década, donde el gobierno anterior ahondo la misma al aplicar la nefasta y abusiva Ley 7, que eventualmente les costaría las elecciones, y donde el desempleo es el más alto de la nación americana, esos empleos serán más que bienvenidos. Con la creación de esta alta cantidad de empleos, utilizando los diversos mecanismos que tiene el ELA para fomentar los mismos, se estaría creando la riqueza nueva de la que tanto ha hablado AGP, y que es necesaria para la salud y bonanza financiera de nuestro país.

La segunda promesa que debe cumplirse es la de hacer todo lo posible para detener el avance criminal. Al momento en que escribimos esta columna ya AGP activó la Guardia Nacional en su plan para vigilar las costas, lo que era una de sus promesas de campaña. Eso es parte de un programa anticrimen que le presentó al pueblo, y que incluye la utilización de nuevas tecnologías para identificar donde ocurren los crímenes. Luego de un cuatrienio donde la tasa de crímenes resueltos se dice que rondó por un 30% y donde los asesinatos llegaron a números sin precedentes, cualquier iniciativa es bienvenida. Si en realidad logran instalar toda la tecnología que AGP prometió, que permitiría que se detecte de donde salen las detonaciones, que permita una respuesta mas rápida a las situaciones de emergencia, que se compren los equipos que la Policía tanto necesita como nuevas patrullas, nuevos chalecos blindados, etc., si esto se logra sería un plus para esta nueva administración.

Exgobernador, Luis Fortuño (Foto por EnVivoPR.com)

Exgobernador, Luis Fortuño (Foto por EnVivoPR.com)

La tercera promesa en realidad le corresponde a la rama legislativa, y hasta este momento parecen dispuestos a cumplirla, es el regreso del legislador ciudadano. La legislatura ha sido duramente criticada en los últimos años debido a la enorme cantidad de gastos y beneficios que se han aprobado para ellos mismo, incluyendo un aumento automático cada cuatrienio. Si bien en 1993, cuando se aprobó el legislador a tiempo completo, aparentaba ser una buena idea, veníamos de tener una de las legislaturas más corruptas, donde más de un tercio de la misma había sido destituida por señalamientos de corrupción, donde se había hecho una campaña alegando que se legislaba a espaldas del pueblo en la oscuridad de la noche, que utilizaban las oficinas para sus asuntos privados, en fin, las circunstancias se acomodaron para ese cambio. 20 años después, entre salario, dietas y carro, un legislador gana sobre $150,000 anuales. La legislatura está con una imagen peor cada día y el pueblo pide el cambio. Hasta ahora el Senado se comprometió a eliminar dietas y estipendio de vehículos desde el primer día, mientras que la Cámara legislará el proyecto de legislador ciudadano para que sea efectivo en el nuevo año fiscal. Esperaremos cual será el proyecto que presentarán para luego discutirlo con ustedes, lectores constantes, pero adelanto que no hay que matarse mucho buscando lo que debe ser el legislador ciudadano, solo hay que estudiar la Constitución.

Estas son las tres promesas que deben marcar el futuro de esta nueva administración que apenas lleva dos semanas en el poder. Un gobierno sube a base de promesas y expectativas, cuando cumple se le premia como al gobierno de Pedro Rosselló en su primer cuatrienio, cuando falla, bueno, ahí está Luis Fortuño como ejemplo de lo que le ocurre. Estaremos a la expectativa. Y por el bien del país, ojalá y cumplan.

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